¿Maestro o discípulo?

Todos somos maestros y discípulos a la vez, según el rol que decidimos asumir con cada Ser. Cada uno con sus experiencias, y aprendizajes, transita su camino. Solo hay que ser un discípulo del propósito de vida, y el maestro es instrumento para que lo logres. El maestro consciente sabe muy bien su rol y alcance.

No te compares ni te pongas la vara muy alta —el ego disfruta hacerlo—. Toma lo que te sirva de todo aquello que llega a tu vida a través de los maestros. Tienes virtudes/dones/talentos que el maestro no, y eso te hace único. Las formulas que a uno le ha dado resultado, no implica que sirva a otros.

El sabio toma lo mejor de aquellos con los que se identifica y lo adapta para si, a partir de su autoconocimiento. El sabio no copia por copiar. El sabio escucha, observa, comprende, internaliza, experimenta, y forma el hábito.

Todas las virtudes que reconoces en el maestro son las que tú también tienes, pero algo te frena, … de lo contrario no las verías. Tienes el potencial para alcanzarlo, y también trascenderlo, … entonces el trabajo se resume en entender cuales son las barreras internas que debes superar para lograrlo. El trabajo siempre es interior y se refleja en el exterior.

Empieza por adaptar el aprendizaje para ti, investiga, experimenta, a prueba y error hasta que te sientas bien con ello, y se forme el hábito.

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