¿Neurociencias primero?

Actualmente existe mucha información, y una gran cantidad de expertos sobre el funcionamiento del cerebro humano y las neurociencias. Y está muy bien aprender y saber al respecto. Ahora, el verdadero potencial que ofrece dicha información no será alcanzado si antes no se trabaja en los cimientos —la conciencia y el Ser—. Todo logro alcanzado a través de instrumentos superficiales no perdura en el tiempo. Son endebles y faltos de sustento ante cualquier situación exigente que se presente en la vida. No alcanzará con conocer el funcionamiento del cerebro sin antes comprender y conectar con la esencia que existe detrás.

Trabajar en el Ser moldea la base que sustenta el desarrollo del Ser Humano. Primero trabajo en mi Ser, luego potencio mi Ser Humano.

 

¡Se feliz, haz el bien, y vive con conciencia!

Abrazo desde el alma ???✨?

Silvio Santone

¿Puede un equipo ganar 151 partidos consecutivos sin que ganar sea lo más importante?

“Los Espartanos”, un equipo de futbol americano de “De la Salle High School” —Concord, California, EE. UU.—, posee un impresionante récord de victorias consecutivas: 151 partidos ganados, uno tras otro, entre 1992 y 2003. Pero más importante que las doce temporadas consecutivas sin perder, es el legado que dejó su entrenador Bob Ladouceur. Al momento de analizar dicho logro encontramos la gran labor formativa que este líder consciente dio a cada uno de sus equipos.

Esta historia, plasmada en la película “Un equipo legendario (When the game stands tall)”, ofrece un valioso ejemplo de compañerismo, entrega, generosidad, equipo y liderazgo consciente. El objetivo principal no era ganar, sino facilitar el paso de los jugadores de adolescentes a adultos y prepararlos para la vida. Por este motivo, Bob Ladouceur no solo se encargó de preparar a los jóvenes para una victoria deportiva, sino que a través del deporte les enseñaba a enfrentar y trascender los desafíos de la vida.

¿Cómo pudo llevar a su equipo a la racha de victorias más larga de la historia del fútbol americano? Él siempre les decía: “No se trata de ser perfectos… sino de dar el esfuerzo perfecto”. De esta manera no los conducía a un perfeccionismo imposible de alcanzar, sino a una entrega al máximo de sus posibilidades y capacidades. También les decía: “No dejen que un juego defina quiénes son… dejen que el modo cómo viven la vida lo haga”. La invitación siempre fue a superarse, a comprender qué es lo realmente valioso en la vida, y que ésta siempre ofrece retos cada vez mayores a quienes la asumen con compromiso.

Su metodología era la de ponerse metas concretas, exigentes —pero al mismo tiempo alcanzables—, para ir superándose y vencer las propias limitaciones. Alentaba la ayuda mutua, el honor, el amor, la fe, la entrega, el compañerismo, el compromiso, el sacrificio por los demás y el compartir. Así poco a poco fue construyendo una suerte de comunidad de amigos que en el terreno de juego —y luego en la vida— daban todo los unos por los otros.

Un instrumento importante que Bob siempre resaltó para sus logros fue: la Fe. Él decía: “Tú llevas tu fe allí donde vayas, y no es algo que te puedas quitar como una camiseta; es parte de ti”. Además, Bob era profesor de religión en el colegio De La Salle y decía: “La gente se sorprende de que enseñe religión y también los entrene en el fútbol. ¡Como si no pudiesen ir juntos!”.

Una parte importante del éxito del equipo se basaba en las reuniones que mantenían durante los entrenamientos y concentraciones previas a los partidos. En ellas Bob Ladouceur invitaba a los jugadores a compartir sus sentimientos con el equipo, y parte de la tradición era hacerlo público. Entonces cada jugador escribía en un papel lo que iba a hacer —hacer tantas anotaciones, proteger a tal compañero para que pueda anotar, etcétera—, y leían estas tarjetas durante las reuniones, convirtiéndolo en una especie de pacto que les obliga a esforzarse en cada partido.

Así buscaba fomentar la confianza interna y que se empoderasen para ayudarse mutuamente. Que se reconocieran como seres que han elegido estar en el mismo sendero y tienen un propósito común. Esto generaba un vínculo entre los jugadores, y les hacía dar siempre el máximo cuando estaban en el campo de juego, porque no jugaban por ellos, sino por los que estaban al lado.

Muestra de ello es que “Los Espartanos” salían al campo de juego por parejas y tomados de la mano, en lugar de intimidar al rival con una muestra de fuerza. Estaban comprometidos los unos con los otros, ese era el mensaje que transmitían.

Bob siempre decía: “Las lecciones más duraderas son aquellas en las que algo desafiante nos confronta”. Él jamás les exigía a sus jugadores ganar, solo les pedía que den su “esfuerzo perfecto”. Ese fue el mantra del equipo, lo formase quien lo formase, durante aquellos doce años en los que “Los Espartanos” de Bob Ladouceur hicieron historia.

¡Se feliz, haz el bien, y vive con conciencia!

Por Silvio Santone.

Libro «El Factor Conciencia». Capítulo 10: El factor conciencia aplicado al liderazgo y la formación de equipos.

¿Existe la confianza hacia otros seres?

En varias ocasiones he escuchado frases como: “Para mí la confianza en el otro lo es todo” o ”Si alguien me traiciona, a esa persona la elimino de mi vida”. Este tipo de enfoque, en el que se deposita la confianza en el otro de una forma condicional, está basado en el miedo. Y siempre que nos basamos en el miedo, nada termina bien.

Cuando la confianza parte del Ser interior y se traslada hacia fuera, no hay condiciones. Todos somos generadores de confianza a partir del hacer, de la forma en que nos manejamos en la vida en función de valores, principios, ética y conciencia que aplicamos. De alguna manera, somos seres exportadores de confianza, pero en muchos casos también somos seres extremadamente importadores de la confianza de otros, ya que el miedo rige nuestra vida.

Pero, ¿Qué hay detrás de la palabra confianza? Principalmente hay un mensaje que transmitimos a través de nuestro accionar en cada ámbito de la vida. Y detrás de ese mensaje hay otras palabras como: integridad, aprendizaje, conocimiento, experiencia, equilibrio, ecuanimidad, … y detrás de todo ello: vibración y energía.

Ahora, un Ser consciente sabe que nada externo puede motivarlo para generar su propia confianza. Eso es superficial y dura tan poco como el vapor en llegar a los cielos. El Ser consciente es motivado por su propósito de vida. Esto mismo es el generador de confianza, perseverancia, actitud, pro-actividad, energía. Siempre el camino es interior y se refleja en el afuera.

El Ser consciente también sabe que el propósito de vida es un mandato divino que no le pertenece, pero si tiene la total responsabilidad de llevarlo a cabo para sumar al proceso conciencial de la humanidad (y para él mismo sanar y liberarse de las ataduras que lo retienen en la rueda de reencarnaciones). Un cuento anónimo expresa: «Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no esta en la rama sino en sus propias alas».

Podemos compartir experiencias con otros seres, pero lo que nos une es la vibración, la energía y, sobre todo, el mensaje que transmitimos. Pero la confianza es hacia uno mismo, hacia el propósito de vida. Eso es percibido por otros seres que traen dentro suyo similares características, entonces allí nace una causa colectiva elevada que los une, y los trasciende. Entonces, la confianza interior se traslada hacia fuera en forma de empoderamiento colectivo. Y eso los retroalimenta generando un circulo virtuoso que los eleva a otros estados concienciales.

¡Se feliz, haz el bien y vive con conciencia!

Silvio Santone

PD: Siéntete libre de ofrecer tu opinión sobre este articulo.

¿Cómo inicio un camino hacia el Yo interior?

Las formas de llegar al Yo interior son muchas, la filosofía milenaria hindú solo nos muestra un camino. La mente interfiere todo el tiempo para llegar al Yo. Justamente, para ello existen técnicas muy simples de Pranayamas (control del prana y de las fuerzas vitales del cuerpo a través de la respiración) que ayudan a aquietar la mente y los sentidos para conectar con el Yo. De la misma manera la practica del Hatha Yoga, Kriya Yoga y demás. Como todo camino hacia el interior, requiere un propósito claro, convicción y mucha perseverancia.

Las formas de llegar a la verdad (el Yo interior) son muchas y la filosofía hindú desde el Bhagavad Guita es una. Y lo más importante es que es una filosofía integradora y holística que no desmitifica o menosprecia otras culturas. La conciencia integra, no menosprecia ni separa.

Los verdaderos maestros iluminados nos dejaron enseñanzas enormes y métodos muy fáciles de aplicar para iniciar el camino. El verdadero maestro muestra múltiples formas de llegar a la verdad (al Yo interior) pero el discípulo es totalmente responsable de las que elige (tiene libre albedrío).

La gratitud hacia los maestros de la vida no se expresa aceptando incondicionalmente todo lo que se diga como verdadero y único. Se expresa llevando a cabo las enseñanzas y luego trascenderlas en pos del propósito que has venido a cumplir, libre de apegos hacia los maestros. El verdadero maestro es un mensajero/instrumento de Dios que acompaña tu proceso libre de apegos, porque sabe muy bien que tienes una misión por cumplir que lo trasciende, y que suma al estado conciencial de la humanidad. Cualquier otra situación es apego, y detrás de este, esta el ego.

 

Jorgelina, un Ser de luz en la administración pública de la provincia de Buenos Aires

La conformación de mi nueva empresa llevaba más de 1 mes de trámites que no prosperaban. Paso a paso surgía un nuevo impedimento técnico que frenaba la conformación de la misma. La promesa del estado dice que podrás crear tu empresa en 24 hs. En mi caso no fue así. Las mesas de ayuda de cada organismo estatal que interviene me llevaban de un lado al otro.

Mi creencia y fe me permiten creer que algo más importante detrás de todo ello estaba sucediendo para que así ocurriese. Tenia algunas señales que así lo confirmaban. Una empresa, como todo ser vivo, es influido por la astrología y la númerologia. Parte del trámite se avanzó el primer día del cambio de signo zodiacal y, respecto a la númerologia, su estatuto se conformo el día que la suma de todos sus números daba el mismo número que me habían pronosticado para avanzar este año. Las casualidades no existen.

¿Qué hacer en estos casos cuando todo está trabado? ¿Cómo continuar? En este plano del hacer, simplemente se requiere tomar una acción más activa. Así que deje a un lado todo lo planificado para un día y me fui a la ciudad de La Plata (capital de la provincia de Buenos Aires), decidido a terminar el trámite. Antes de salir de mi hogar, llego a mi mente la imagen de libro «El Factor Conciencia». Entendí la señal y tomé un ejemplar de las cajas.
Pasé por varios edificios y oficinas en distintos pisos, hasta que pude dar con la oficina correcta. En medio me cruce con seres maravillosos de la administración pública que tienen que trabajar diariamente en un contexto sin ningún tipo de comodidades, llenos de cajas de papeles (en la era digital) y con bajos recursos para cumplir con su labor.
De todos ellos, fui bendecido con la atención de Jorgelina, quién escuchó atentamente toda mi historia de trámites que venía realizando hasta llegar al punto que me llevo hasta allí.
Su respuesta fue: «Hoy no te vas de aquí hasta que terminemos tú trámite» (vale la pena resaltar que uso la palabra «terminemos», asumió mi tema como suyo propio. Total entrega y servicio). A continuación me dijo: «si tengo que quedarme después de hora, así sera».
Inmediatamente entendí que estaba ante un Ser especial, así que me puse a su disposición para hacer paso a paso lo que dijese. Después de revisar por distintos portales internos, dimos con la causa técnica que frenaba la operatoria. Fueron varias horas de tramite tanto fuera como dentro de la oficina. Y Jorgelina atenta en todo momento a como avanzaba.

En el paso final y más largo del tramite, nos encontramos hablando de nuestras vidas. Jorgelina estaba pasando por un momento duro, hacia poco había perdido a un ser querido, y así venia sucediendo con otros seres queridos en los últimos años. Como un Ser de luz y valiente que es, me confeso que estaba iniciando un camino de autoconocimiento para comprender todo esto que le estaba sucediendo en esta vida. Había empezado a investigar sobre las terapias de constelaciones familiares y biodecodificación. Inmediatamente entendí para quien iba destinado el libro que llevaba en mi mochila y empezamos a hablar sobre estos temas, y el porque hay que ser fuertes en momentos como estos.

Su historia y entereza me conmovió. Mientras volvía a mi hogar sentía dedicarle estas lineas. Ese día nos ayudamos mutuamente, fue un ganar/ganar. Quizás ese mes de demora se debía a que nuestras vidas tenían que cruzarse. No lo sé. Solo sé que la finalización del tramite para mi empresa se vio bendecido por la luz de Jorgelina. Ella es una muestra de valentía y servicio. Ha asumido su autoconocimiento a partir de las vivencias dolorosas que acaba de vivir, y asume su trabajo con total servicio y entrega.
Ahh, cuando volvía me percate que no nos habíamos tomado una foto para el recuerdo, la cual hubiese enaltecido este post. No importa. Siempre estará en mi corazón, y en el corazón de mi empresa.

Jorgelina mi alma abraza tu alma! muchas gracias!

¿Maestro o discípulo?

Todos somos maestros y discípulos a la vez, según el rol que decidimos asumir con cada Ser. Cada uno con sus experiencias, y aprendizajes, transita su camino. Solo hay que ser un discípulo del propósito de vida, y el maestro es instrumento para que lo logres. El maestro consciente sabe muy bien su rol y alcance.

No te compares ni te pongas la vara muy alta —el ego disfruta hacerlo—. Toma lo que te sirva de todo aquello que llega a tu vida a través de los maestros. Tienes virtudes/dones/talentos que el maestro no, y eso te hace único. Las formulas que a uno le ha dado resultado, no implica que sirva a otros.

El sabio toma lo mejor de aquellos con los que se identifica y lo adapta para si, a partir de su autoconocimiento. El sabio no copia por copiar. El sabio escucha, observa, comprende, internaliza, experimenta, y forma el hábito.

Todas las virtudes que reconoces en el maestro son las que tú también tienes, pero algo te frena, … de lo contrario no las verías. Tienes el potencial para alcanzarlo, y también trascenderlo, … entonces el trabajo se resume en entender cuales son las barreras internas que debes superar para lograrlo. El trabajo siempre es interior y se refleja en el exterior.

Empieza por adaptar el aprendizaje para ti, investiga, experimenta, a prueba y error hasta que te sientas bien con ello, y se forme el hábito.